Formación profesional vs formacion de oferta. Reforma laboral 2012.
Formación profesional vs formacion de oferta. Reforma laboral 2012.
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Formación Profesional  para el Empleo. Ideas generales.-

Es gratuita para los trabajadores, quienes podrán, incluso recibir dicha formación en la propia empresa cuando la misma disponga de las instalaciones y el personal adecuados a los efectos de la acreditación de la competencia o cualificación profesional, sin perjuicio de la realización de periodos de formación complementarios en los centros de la red del Sistema Nacional de Empleo.

Es bonificada para las empresas, dependiendo por tanto de variables  como el empleo del trabajador, su cualificación, su experiencia e incluso la función dentro del trabajo que realiza.

Los Servicios Públicos de Empleo otorgarán a cada trabajador una cuenta de formación asociada al número de afiliación a la Seguridad Social, y se reconoce a los centros y entidades de formación, debidamente acreditados, la posibilidad de participar directamente en el sistema de formación profesional para el empleo, con la finalidad de que la oferta formativa sea más variada, descentralizada y eficiente.

La Formación Profesional para el Empleo establece un único estadio común para los trabajadores, los cuales ya no serán diferenciados en base a su condición de ocupados o desempleados, lo que supone la ruptura entre formación ocupacional y formación continua.

La instrumentación actual de la formación para el empleo, se mueve básicamente en las siguientes lineas:

Formación de oferta.

Es en esencia, aquella que tiene por objeto facilitar a los trabajadores, ocupados y desempleados, una formación ajustada a las necesidades del mercado de trabajo que atienda a los requerimientos de competitividad de las empresas, a la vez que satisfaga las aspiraciones de promoción profesional y desarrollo personal de los trabajadores, capacitándoles para el desempeño cualificado de las diferentes profesiones y para el acceso al empleo.

Busca la realización y cualificación de profesiones con el fin de su acceso a un empleo que demande esa cualificación, y ha sido recién modificada vía la Orden ESS/1726/2012, de 2 de agosto, por la que se modifica la Orden TAS/718/2008, de 7 de marzo, por la que se desarrolla el Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, por el que se regula el subsistema de formación profesional para el empleo, en materia de formación de oferta y se establecen las bases reguladoras para la concesión de subvenciones públicas destinadas a su financiación.

  • Planes de formación dirigidos prioritariamente a trabajadores ocupados de ámbito sectorial (para un sector productivo en particular, como pueden ser la metalurgia o el turismo).
  • Planes de formación dirigidos prioritariamente a trabajadores ocupados de ámbito intersectorial (reciclaje, capacitación, especialización y adquisición de nuevas competencias, con independencia del sector productivo).
  • Acciones formativas dirigidas prioritariamente a trabajadores desempleados en vistas a facilitar su colocación futura.

Formación de demanda.

Busca cubrir las necesidades de formación de las propias empresas y de sus trabajadores, y tiene como rasgos más importantes:

  • La desarrolla la propia empresa para mejorar la capacidad productiva de sus empleados a través de la realización de estudios oficiales. (Vaya suerte de empleo…)
  • Puede instrumentarse en permisos individuales a trabajadores, para la obtención de una acreditación oficial dirigida a su capacitación personal y profesional. (La reforma laboral 2012 modifica esta disposición como veremos en el siguiente apartado).
  • Es el empleador quien decide quien, cuando y a través de que medio se va a formar al trabajador en función de las circunstancias empresariales, pudiendo optar por financiación propia o a cargo de su crédito formativo vía Seguridad Social.

Formación en alternancia con el empleo.

Compatibiliza la formación y el aprendizaje con el desempeño de la actividad en el puesto de trabajo.

En este sentido tenemos:

  • Las acciones formativas recogidas dentro de los propios contratos de formación, es decir, aquella emanada de los certificados de profesionalidad, relacionada con el trabajo que se esté desarrollando, dentro de las circunstancias y condiciones recogidas en el contrato laboral.
  • Programas públicos de empleo-formación, conocidos popularmente como los cursos del INEM. (La reforma laboral 2012 modifica también el contenido de estas acciones).

Sistema de bonificaciones para la contratación indefinida.-

A través de los contratos de formación a jóvenes de edad entre 16 y 30 años o parados de larga duración inscritos como demandantes de empleo al menos 12 meses en los 18 anteriores a la fecha de contratación, se pueden obtener bonificaciones en las cuotas empresariales a la Seguridad Social, tal y como vimos anteriormente.

Antes de la entrada en vigor de la reforma laboral de 2012, las empresas financiaban el coste de la formación inherente a estos contratos para la formación y el aprendizaje mediante las correspondientes bonificaciones en cuota en sus Seguros Sociales, con cargo a la partida prevista en el presupuesto del Servicio Público de Empleo Estatal (sepe) para la financiación de las bonificaciones en las cotizaciones de la Seguridad Social, acogidas a medidas de fomento de empleo por contratación laboral.

Lo referente a la formación a impartir dentro de este contrato, se vió más concretamente en esta otra entrada.

Despido colectivo y formación para el empleo en la reforma laboral 2012.-

En los despidos colectivos que afecten a más de cien de trabajadores, la reforma laboral incluye ahora una nueva medida:

La obligación empresarial de ofrecer a los trabajadores un plan de recolocación externa, con medidas destinadas a la formación, orientación profesional futura, atención personalizada y búsqueda activa de empleo.

Hasta ahora, la empresa podía denegar la autorización del permiso por parte de la empresa deberá estar motivada por razones organizativas o de producción, comunicándolo al trabajador. La empresa podrá recuperar el coste que le supone el número de horas de permiso concedidas, mediante descuentos mensuales en las cotizaciones a la Seguridad Social.

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